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Desplegar un viernes sin sudar
Tres hábitos —despliegues chicos, reversión de un clic y métricas a la vista— que nos sacaron el miedo a publicar.
Lucía Ferreyra · · 1 min de lectura
Durante años tuvimos una regla no escrita: nada se publica después del mediodía del jueves. La regla no protegía el producto; protegía nuestros fines de semana, y lo hacía mal.
Cambios chicos
Un despliegue grande tiene mil formas de fallar y una sola de entenderse: leer todo el diff. Uno chico falla de una manera y se explica solo. Bajamos el tamaño promedio de un cambio de 400 a 60 líneas.
Volver atrás en un clic
El miedo no viene de que algo falle, sino de no saber cómo deshacerlo. Cada despliegue conserva el anterior y revertir es un botón, no un procedimiento.
deploy rollback --service api --to previousVer lo que pasa
Después de publicar miramos tres cosas: errores por minuto, latencia y uso de memoria. Si alguna se mueve, revertimos primero y preguntamos después.